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Gustavo Machado (Venezuela)

feat_machadoGustavo Machado Morales (1898-1983) abogado y politico comunista venezolano, uno de los fundadores de Partido Comunista de Venezuela y de Cuba.

Primeros años

Nació en Caracas el 19 de julio de 1898. Integrante de una de las familias más conservadoras y adineradas de Venezuela en su época. Tuvo siete hermanos: Guillermo, Roberto, Carlos Enrique, Graciela, María Margarita (Maita), Helena y Eduardo; este último fue su inseparable compañero de luchas, presidios y exilios. Cursó sus estudios primarios en el colegio Católico Alemán y en el Colegio Nacional de Varones donde se gradúo en 1916.

En plena adolescencia enfrentó la dictadura de Juan Vicente Gómez, por lo cual fue detenido y puesto preso en la cárcel de La Rotunda, donde conoció y maduró sus primeros conceptos filosóficos y políticos sobre el comunismo, en plena efervescencia de la revolución rusa de 1917.

Salió libre de su primer presidio el 19 de julio de 1915 y en 1916 se inscribió en la universidad para estudiar derecho. Se destacó como cuarto bate del equipo de beisbol Los Samanes y jugó futbol actuando como puntero izquierdo.

Tuvo tres hijos con su primera esposa María Lucas, Arlette, Eduardo y Enrique. Actualmente Eduardo reside en Italia, Arlette en Caracas y Enrique con su familia en Bogotá.

Formación teórica

Su postura política lo obligó a asilarse en los Estados Unidos en 1919 donde adelantó estudios de filosofía y humanidades en las universidades de Harvard y Cambridge. En esta última trabajó como transcriptor. Posteriormente viajó a Francia donde cursó su carrera de abogado en La Sorbona, graduándose en 1924 en unión de Salvador de la Plaza y Pedro Zuloaga. Allí conoció a su primera esposa y compañera, María Madeleine Lucas Rivoillen con quien tuvo tres hijos: Arlette, Eduardo y Enrique.

Acción política

Regresó a América como miembro del Partido Comunista Francés, y en febrero de 1927, con Salvador de La Plaza, Julio Antonio Mella y su hermano Eduardo, fundan el Partido Revolucionario Venezolano que más tarde se llamaría Partido Comunista de Venezuela.

Se radicó en Cuba donde trabajó para la Cane Corporation. Colaboró con Julio Antonio Mella, Carlos Baliño, Juan Marinello y su hermano Eduardo Machado en la fundación de la Liga Anti-imperialista de las Américas y del Partido Comunista Cubano y dictó cátedra en la Universidad Libre José Martí.

Fue expulsado de Cuba por Gerardo Machado (con quien no tenía ningún parentesco) y se radicó en México para colaborar en el gobierno del general Lázaro Cárdenas en la lucha de la Guerra Cristera. Luego, viajó a Nicaragua y allí se relacionó con Augusto César Sandino el 14 de mayo de 1928.

El 8 de junio de 1929, con 39 hombres mal armados, entre ellos Miguel Otero Silva y Rafael Simón Urbina, asaltaron el fuerte de Curazao y se apoderaron de una pequeña embarcación llamada Maracaibo con la cual llegan al Puerto La Vela del Estado Falcon, pretendiendo derrocar al dictador Juan Vicente Gómez. Ante el fracaso de este intento y al ver como la gran mayoría de sus copartidarios mueren allí, o caen en las cárceles de Juan Vicente Gómez, huye a pie hasta Colombia en compañía de Miguel Otero Silva y Rafael Urbina.

Se exilia en Colombia, donde establece una fuerte lucha contra Juan Vicente Gómez y en favor de la gran cantidad de desterrados de Venezuela, su amistad con Alberto Lleras Camargo, Jorge Eliécer Gaitán y el poeta Arturo Camacho Ramírez le permiten realizar debates políticos muy enriquecedores. Con su esposa Maria Lucas establecen una librería de material traído de la U.R.S.S. en el barrio “La Candelaria” en Bogotá e importan películas Rusas entre ellas “Flores de piedra” (Kamenyi tvetok), Alejandro Nevski y El acorazado Potemkin. La censura cinematográfica que regía para la época censuraba todo el material fílmico, especialmente el traido de la Unión Sovietica, una vez fue citado al Ministerio de Educación en Colombia para llamarle la atención, en el mismo recinto se encontraba una persona que hacia diligencias sobre su actividad, Gustavo que era una persona con excelentes capacidades de comunicación y de risa fácil, inicio conversación con esta persona y le preguntó que hacía allí, el personaje le contó que hacía diligencias porque él importaba montañas Rusas, la popular diversión de los parques, a lo que Gustavo le replicó “…..yo únicamente por traer películas Rusas estoy censurado, no me imagino lo que le harán a usted por traer montañas de ese país….”.

Regresa a Venezuela en 1935 donde es apresado en el buque General Salom y posteriormente es trasladado a Maracaibo al Castillo San Carlos, de donde sale libre el 14 de febrero del mismo año, por presión popular.

En un discurso en el Teatro Nacional afirma: “Yo soy comunista”. Con esta frase provoca al gobierno venezolano y lo expulsan de nuevo al exilio en México en compañía de 41 compañeros de lucha.

Regresa nuevamente a Venezuela en 1944 y en 1946 es elegido como miembro de la Nacional Constituyente y candidato presidencial por el Partido Comunista. Dos años más tarde (1948) funda el periódico Tribuna Popular, del cual fue director hasta su muerte, excepto desde 1951 a 1958, por su destierro del país y desde 1963 a 1968, por estar en el presidio.
El 30 de octubre de 1953 contrae segundas nupcias con Elsa Vera Fortique.

En 1956 conoce a Fidel Castro y al Che Guevara quienes planean, desde México, la expedición del buque Granma para liberar a Cuba de la dictadura de Fulgencio Batista.

En 1958 cae la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Gustavo regresa a Venezuela y es nombrado diputado al Congreso Nacional. En 1959 sostiene reuniones privadas con Fidel Castro en Caracas.

El gobierno de Rómulo Betancourt declara ilegal el Partido Comunista Venezolano, rompe relaciones con Cuba y el 30 de septiembre de 1963 allana las viviendas y pone preso a Gustavo Machado, Eduardo Machado y Jesús Farías en el cuartel San Carlos. Su presidio durará cinco años. En 1964, a raíz de la aprobación de la ley de conmutación de penas, le proponen dejarlo en libertad a cambio de que acepte un exilio voluntario y el expresa: “Prefiero morir del corazón en el cuartel San Carlos que de gripe en Paris”.

En 1968 el presidente Raúl Leoni lo libera por indulto de la pena y debido a su edad, como consecuencia de la presión nacional e internacional. En 1981 le otorgan el titulo Doctor Honoris Causa en la Universidad de los Andes de Merida, Venezuela.
Fallece en Caracas el 17 de julio de 1983 y le rinden honores en el Congreso de la República.

Fuente: Wikipedia, “http://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Machado”

 


Discurso pronunciado por Jesús Faría, Secretario General del Partido Comunista de Venezuela, con motivo del 86° Aniversario del Nacimiento de Gustavo Machado.

 

Queridos amigos y camaradas:

Tuve mis primeras noticias de Gustavo Machado inmediatamente des­pués del victorioso asalto a Curazao y desembarco y combate en La Vela de Coro, ambos con un día de por medio, en junio de 1929. En esta última plaza militar, se decía, y era verdad, había caído muerto en combate el “ge­neral” gomecista Laclé.

Los insurrectos encabezados por Gustavo fueron dispersados por la superioridad militar del enemigo.
Yo era obrero petrolero en Lagunillas, veinte años de edad y analfabe­to como casi todos los de mi generación.

La noticia de los asaltos a Curazao y La Vela nos llegó en forma de una recluta, no selectiva como en otros años, sino como una redada masiva. Ade­más, se hablaba de prepararnos para entrar en combate contra los “traido­res a la patria” que pretendían derrocar al “benemérito” fondeado en el go­bierno desde hacía más de veinte años.

Nos retenían dentro de las alambradas de las compañías petroleras a la espera de suboficiales y armas para partir al frente de guerra. Sin embargo, el pánico en las filas civiles y militares del gomecismo cedió paso a una especie de jaquetonería cuando se conoció la escasa cuantía de hombres y armas de los insurrectos, ya dispersados después del combate en el puerto veleño.

Este hecho, unido a la actitud de las petroleras, que reclamaban el per­sonal ausente, pues aquella recluta se convirtió, en cierto sentido, un paro general, porque los que no habían caído en la recluta andaban huyendo, produjeron la desmovilización. Así, pues, centenares de trabajadores pe­troleros estuvimos a punto de ingresar en la guerra civil contra nuestros hermanos que se habían unido a Gustavo Machado para tratar de liberarnos de la tiranía gomecista que nos oprimía.

Aquella recluta de junio de 1929 fue mi primera incursión en la polí­tica y estuvimos a punto de combatir con las armas en la mano al bravo com­patriota que habría de proclamar en 1936: “Yo soy comunista”, sabiendo como sabía que tal declaración estaba penada por la Constitución Nacional con veinte años de presidio por “traidor a la patria”.

Trece años después de aquel junio sangriento conocí a Gustavo Macha­do en Bucaramanga. Yo había ido a esta ciudad junto con Juan Fuenmayor a un Congreso de Trabajadores y Gustavo Machado que vivía en Bogotá vino para hablar con nosotros. En Bucaramanga nos reunimos con Gilberto Vieira, Lombardo Toledano y otros dirigentes políticos y sindicales de re­nombre. Yo los escuchaba fascinado y feliz. Gustavo me resultó una perso­nalidad encantadora por su sencillez tan natural. Lo mismo que Fuenmayor, me trata con respeto, como si fuéramos iguales. Ambos me ayudaron a com­prender algo sobre la política colombiana, muy distinta por aquellos tiem­pos a cuánto yo había vivido en mi patria.

[.. continua en archivo formato PDF adjunto …]

 

Descargar “Discurso pronunciado por Jesús Faría” (PDF)

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